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miércoles, 30 de diciembre de 2015

JOHN WILLIAMS, VIDA Y OBRA

Este era el libro que todos los amantes de la música cinematográfica estábamos esperando desde hace mucho tiempo y ha sido un joven músico sevillano, Andrés Valverde, el que ha tenido la valentía de hacerlo.

Afortunadamente el resultado de este complejo pero apasionante desempeño ha sido brillantísimo, convirtiéndose en una obra imprescindible, no solo para los seguidores de las bandas sonoras sino para cualquier estudioso de la música. Y es que estamos ante el que es, posiblemente, el compositor más importante del último cuarto del siglo XX y de lo que llevamos de éste.

El libro cuenta con mucha documentación biográfica, transcripciones de declaraciones personales del maestro neoyorkino, así como un análisis serio y profundo de algunas de sus obras más importantes. Ciertamente que sus partes más especializadas requieren de alguna formación musical, pero cualquier buen aficionado podrá disfrutarlas realizando la escucha al mismo tiempo que se leen dichos análisis.

Esperamos más trabajos de estas características de este especializado autor.

29/12/2015

SINOPSIS DE CINE

Este es uno de esos libros diferentes al resto, que surgió de manera casi anecdótica en Facebook, donde su autor, el madrileño Ángel Sanchidrián, comentaba películas a su estilo y que poco a poco se han convertido en un fenómeno de masas. De ahí a comercializarlo en papel, fue un paso lógico y muy esperado.

El libro es, por tanto, un compendio de sinopsis de películas, como su nombre indica, agrupadas por géneros. El secreto de su éxito y su particularidad es la divertidísima forma que tiene Ángel de describir estos grandes éxitos del cine conocidos por todos.

Las reseñas conservan una estructura similar, con una introducción, conclusión y frases que se repiten que dan unidad y se reconocen como su sello personal. Son bastante cortas, apenas una hoja por una cara de un libro de bolsillo y por supuesto no tienen un orden narrativo por el que necesariamente haya que empezar y terminar, eso lo convierte en una obra que hasta para aquellos que no tengan tiempo o incluso no les guste leer puedan disfrutarlo. 

Curiosamente, es muy propio para leerlo en voz alta con la familia o amigos y compartir con ellos risas a mansalva. Utiliza expresiones coloquiales y otras muchas inventadas por el autor que son absolutamente desternillantes. Tiene un sentido del humor que me recuerda en cierto modo al de Joaquín Reyes y su “Hora Chanante”, aunque es muy original.

En definitiva, una apuesta segura para los amantes del cine o gente con sentido del humor y ganas de pasarlo en grande.

29/12/2015

CINEASTA BLANCO, CORAZÓN NEGRO

Hacía tiempo que quería escribir sobre algunos libros de temática cinematográfica que leí este año y que por diversas circunstancias no he tenido oportunidad, así que aprovecharé estas fechas para hacerlo y que puedan servir como recomendación de regalo de Navidad, ya que con un libro siempre se acierta.

"Cineasta blanco, corazón negro", está escrito por uno de los comunicadores más activos y comprometidos con la cultura en general y con la literaria y cinematográfica en particular, el granadino Jesús Lens.

Cuenta este trabajo con tres atractivos pilares. Por un lado, uno de los continentes más desconocidos e interesantes, África, donde se sitúa la narración. Por otro, un gran número de obras cinematográficas ambientadas en dicho continente y por último, las enriquecedoras experiencias personales del autor, gran conocedor y enamorado de África.

La buena conjugación de estas tres bases convierte a este libro en un extraordinario viaje por este continente tan cercano como ignorado. Cada uno de sus capítulos es una etapa que nos aporta algo nuevo, diferente. Tomando el cine como excusa, nos hace conocer más y mejor sus países, ciudades, parques naturales, fauna, paisajes y gentes, así como sus problemáticas políticas y sociales. Lens adereza cada relato con sus vivencias consiguiendo transmitirnos su pasión y removiendo nuestras conciencias.

Es uno de esos libros que no quieres que terminen, que te despierta las ganas de ver cine y sobre todo de coger el equipaje y embarcarte en el primer ferry que salga desde Algeciras. Altamente recomendable.

29/12/2015

martes, 22 de diciembre de 2015

STAR WARS EPISODIO VII: EL DESPERTAR DE LA FUERZA

El ansiosamente esperado episodio VII de Star Wars, que visto a un día de su estreno uno tiene la sensación de que ya va tarde por la cantidad de información y opinión que ha generado incluso antes de que pudiéramos acudir al cine la mayoría de la gente de a pie, me atrevería a decir que no solo ha cumplido mis esperanzadas expectativas sino que incluso las ha superado, colocándose como mi preferida de la saga.

Contiene todo aquello que un seguidor de la antigua trilogía (episodios IV, V y VI) desearía ver, con momentos que erizan la piel y en donde los espectadores que abarrotan la sala exclaman con admiración y aplauden.

El trabajo de J. J. Abrams ha sido espectacular, ha sabido combinar con maestría la tradición más añorada con la modernidad, aprovechando al máximo las últimas tecnologías. La mano de Disney y su poderío, ha contribuido significativamente para dar forma a este colosal proyecto. En cierto modo, ha dado una lección de cómo hacer las cosas, superando a Lucas de tal forma que la trilogía dirigida íntegramente por éste se queda un poco en mantillas (el abuso de los cromas y los personajes creados por ordenador era excesivo).

La influencia de Steven Spielberg sobre este más que experimentado cineasta es notoria, como ya demostró en “Súper 8”, combinando la acción y la fantasía con divertidos momentos de comedia que dotan de ritmo y frescura a la narración.

El guion, del propio Abrams, Michael Ardnt y el mítico Lawrence Kasdam, no se distingue por su originalidad (tiene muchas referencias a la primera película), pero se ha llevado a cabo de tal manera, que para mí es lo de menos.

Técnicamente es perfecta y la fotografía maravillosa, el detalle de la luz de los sables láser sobre el rostro de los personajes es memorable. Las localizaciones están muy bien elegidas, con escenas de una belleza y un lirismo único. Pero yo destacaría fundamentalmente la sensación de realidad tan brutal que tiene todo, desde los decorados, escenarios, naves, vuelos, impacto de los disparos, efectos… La plasticidad de las maniobras con las que surca el cielo el Halcón Milenario es imponente, te deja pegado a la butaca y con la boca abierta.

El diseño vuelve a ser genial, muchos de los elementos ya conocidos, como los uniformes de los soldados de asalto, presentan una estética más moderna, algo retocada. Me convence menos el aspecto de Kylo Ren, con una máscara no muy justificable y apariencia casi de samurái, pero superar a Darth Vader o incluso a Darth Maul era complicado. La novedosa espada cruciforme que porta, sin embargo, me parece un gran tino.

Pero donde los creadores han puesto la guinda ha sido con el nuevo androide BB-8, adorable y carismático, con una morfología mucho más coherente que el legendario R2D2 para desplazarse por diferentes tipos de terreno. Que éste pudiera deambular por el desierto y el bosque con sus ruedines, para mí no era demasiado lógico.

En todo este maremágnum y despliegue de medios, el componente humano ha sido determinante y sus iconográficos protagonistas un acierto. Destacan la ya sabida reaparición de Han Solo, absolutamente estelar, y los jóvenes Finn (John Boyega) y sobre todo Rey (Daisy Ridley) que con su fuerza y personalidad enamora en cada secuencia. (Espero que el peso de sus personajes no trunque sus carreras profesionales).

A diferencia de los episodios I, II y III, que presentan jedis impasibles, casi inhumanos (aunque tiene cierta lógica), aquí los héroes son intrépidos y valientes pero se muestran de carne y hueso, ríen, lloran, sudan, se cansan, son heridos, vulnerables, al igual que por fin los malos también aciertan cuando atacan. Por poner alguna pega, solo el personaje del líder supremo del lado oscuro, Snoke, se nota demasiado artificial.

Una de las facetas que más expectación ha creado y cuyo secreto se ha mantenido prácticamente hasta el día del estreno, ha sido la banda sonora de John Williams, que hace un trabajo soberbio con el mérito extra de tener ya 83 años. La música es trepidante, no parece propia de un octogenario, y encaja como un guante en la película, pero el estar en un segundo plano al servicio de la imagen y en cierto modo pasar desapercibida, que es un aspecto positivo en general en la música de cine, no es lo que se espera del todo del maestro en un proyecto como este, que es su sello como creador. Yo al menos echo en falta un tema musical nuevo potente e identificable que fuera buque insignia de la nueva trilogía, cosa que sí hizo en el episodio I con “Duel of the Fates”.

En conclusión, una película imprescindible que supera a las demás de la saga, con varios momentos memorables e impactantes y que sembrará otra nueva generación de seguidores de esta obra de arte y fenómeno de la cultura popular de los últimos 40 años y que a mí me emocionó más que cuando era niño.

19/12/2015

jueves, 17 de diciembre de 2015

EL PUENTE DE LOS ESPÍAS

Este último trabajo de Spielberg, ha recabado excelentes críticas ya desde los primeros días de su estreno. Como buen cronista de la historia estadounidense, una vez más nos vuelve a acercar un hecho real para hacer justicia a los héroes anónimos en tiempos y circunstancias difíciles.

Efectivamente el film cuenta con una muy buena factura cinematográfica, perfecta técnicamente, pero echo de menos ese “toque” Spielberg, en el cual solía introducir con una maestría única, momentos de humor aún en las situaciones más dramáticas y que añadía un ritmo especial. También me dio la sensación de que le falta algo de pulsión y tensión, que sí contaba, por ejemplo, otra de ambiente algo parecido, la magnífica “Munich”.

Tom Hanks, absoluta figura protagonista (y que se va encaminando cada vez más a ser para Spielberg lo que Johnny Depp es para Tim Burton), está bien como siempre, pero la flema de su personaje, por no decir el cuajo, rezuma exceso de confianza y previsibilidad, restando, como digo, la tensión que necesita la película.

La música de John Williams, siempre presente con este director y sin la que no se entendería su filmografía de la misma manera, se echa en falta. Thomas Newman no lo hace mal, predomina su discreción y es fiel a su estilo, aunque se acerca en los momentos más patrióticos (tal vez de manera intencionada o dirigida) con esos solos de trompeta, al más representativo de los autores estadounidenses de los últimos 40 años.

En cualquier caso, siempre es un placer revisitar a este gran director, que seguirá siendo mi cineasta favorito.

10/12/2015

lunes, 30 de noviembre de 2015

OCHO APELLIDOS CATALANES

Llegó el esperado estreno de la secuela de la película española más taquillera de la historia y la gran mayoría de las expectativas creadas, en cierto sentido, se cumplieron.

Comienza con un arranque estupendo ambientado en Sevilla, con ritmo y ocurrentes gags, parece que van a ofrecer la misma diversión que en la primera. Pero poco a poco toda esta euforia inicial se va diluyendo, incluso en un día de estreno, con una sala abarrotada de gente con avidez de repetir carcajadas y predispuesta a desternillarse hasta en los títulos de crédito, llega un momento, largo, en el que predomina el silencio.

El guion no es que sea especialmente brillante, desde el minuto uno se sabe lo que va a pasar, incluso antes, debido al bombardeo publicitario que ha dado Tele 5, una de sus productoras. De todas formas, en este tipo de películas lo importante no es el qué sino el cómo, sobre todo cómo y cuánto nos vamos a reír y, como digo, yo lo hice al principio nada más.

No han sabido explotar de manera más corrosiva los tópicos y los asuntos políticos, como sí lo hicieron en la primera parte tocando el tema del terrorismo (mucho más delicado aunque ciertamente algo más lejano). Lo hacen, pero con más incisión hubieran creado un efecto más cómico, habrían tenido más mordiente y no creo que hubieran molestado a nadie.

El reparto, aunque ampliado, sigue siendo corto, realmente está compuesto por poco más de 6 actores profesionales y unas cuantas intervenciones más casi puntuales. Me pareció chocante que cuenta con abundante figuración, muy cantosa y visible en determinados momentos, demasiado evidente su amateurismo, da sensación de poca profesionalidad (incluso algunos miran a la cámara).

De nuevo vuelven a desaprovechar a la gran Carmen Machi más aún que en la primera parte, cosa que ya no me ha extrañado. Dani Rovira, menos sorprendente y hasta un pelín cargante esta vez, sigue siendo divertido, destacando su facilidad para imitar acentos. Clara Lago, profesional, pero no me convence. Rosa María Sardá grandiosa como actriz, aunque con el típico chiste de equivocar los nombres cada vez que habla no le hacen ningún favor los guionistas. El que destaca por encima de todos es, de nuevo, un sobresaliente Karra Elejalde, que se hace con la película.

La producción es decepcionante, la cantidad de millones que recaudaron con la primera no se ven reflejados en que ésta luzca más. Con unos pocos exteriores, la plaza de un pueblo y una masía han despachado. Desde luego como negocio ha sido redondo, ni siquiera habrán tenido que invertir mucho en publicidad con el éxito que les avalaba y teniendo en cuenta que una de las productoras es una cadena de televisión.

La música, de uno de los mejores compositores de nuestro país (por no decir el mejor), Roque Baños, está basada casi todo el rato, o esa es la impresión que me dio, en una sardana, eso sí, magníficamente orquestada y variada. No obstante, me quedo con la txalaparta de Fernando Velázquez en la primera.

A pesar de todos sus defectos, posibles carencias y desventajas comparativas, me hizo pasar un rato agradable en todo momento, pero no creo que trascienda como una gran comedia.

25/11/2015

jueves, 26 de noviembre de 2015

MI GRAN NOCHE

Cuando uno entra al cine a ver una película como esta sabe que lo hace para tener un momento de distensión, entretenimiento y diversión. Y eso es precisamente lo que es, una locura típica de Álex de la Iglesia.

Por suerte, no termina con esa orgía de tiros a la que nos tiene acostumbrados, tipo Quentin Tarantino, aunque sí posee ese tono habitual en el que todo el enredo va in crescendo hasta que explota en un desmadre máximo. Este director entiende el cine de esta forma, en la que la trama tiene que desembocar en el caos total, pero ya repite la fórmula demasiado.

La película se sustenta sobre un buen reparto, con parte de lo más granado del panorama actoral actual en su faceta más cómica.

Este entramado un poco absurdo en un ambiente claustrofóbico sirven para hacer un claro homenaje al cantante Raphael, que parece el único y loable objetivo de esta historia. Llaman la atención los giños que se hacen a través de cierta estética y rasgos de personalidad de su personaje con la, de nuevo de moda, saga “Star Wars”.

Sin mayores pretensiones, una comedia disparatada, gamberra y divertida que cumple su cometido.

12/11/2015
                   

martes, 24 de noviembre de 2015

PAN

Original producción sobre los orígenes del mítico personaje creado por el escocés James Matthew Barry, que presenta la historia de una manera novedosa situando la acción en un orfanato de Londres en la segunda guerra mundial. Incluso descubrimos la procedencia de su singular apellido, que está ligado a la mítica siringa del dios homónimo de la fertilidad que se identifica como un fauno.

La faceta técnica, ambientación, puesta en escena y efectos visuales son sensacionales y el casting notable, con la destacada presencia de Hugh Jackman en el papel de Barba Negra y sobre todo el jovencito actor australiano Levi Miller que con su aspecto angelical y desparpajo hace un Peter Pan francamente encantador. Es llamativo el rol del Capitán Garfio, que aquí es un apuesto y valiente veinteañero que se hace compañero de hazañas del pequeño huérfano.

Otro aspecto curioso es la insólita interpretación, relativamente temprana en el metraje, de la famosa canción de Nirvana “Smells like teen spirit” y de “Blitzkrieg bop” de The Ramones, que por un momento parece imbuirnos en un musical, cosa que al poco tiempo comprobamos que no, pero que le da un toque de modernidad.

Es precisamente la musical una de las dimensiones más felices de esta cinta, con una impresionante banda sonora realizada por John Powell, muy enérgica, dinámica, sorprendente y ajustándose a la perfección a este mundo de fantasía. De lo mejor que he escuchado en los últimos tiempos y que se suma a las grandes partituras compuestas para este personaje por maestros como Oliver Wallace, James Newton Howard, Jan A. P. Kaczmareck o el propio John Williams.

En general, una brillante nueva visión de este clásico de la literatura, llena de acción y aventura, que proporcionará gran entretenimiento a toda la familia.

10/11/2015

miércoles, 18 de noviembre de 2015

LA CUMBRE ESCARLATA

Película del director mexicano Guillermo del Toro que parece querer crear un clásico del terror utilizando toda la imaginaría más típica de las historias góticas. Para ello utiliza muchos de los clichés de las películas de fantasmas, con una estética propia de la escuela de Tim Burton.

Para más inri, no puedo evitar ver en el protagonista Tom Hiddleston, a un Gary Oldman rejuvenecido, que a su vez me rememora al Drácula de Coppola en todo ese ambiente decimonónico.

Lo más destacable es la dirección artística, la fotografía jugando con la luz, el vestuario y la ambientación, con imágenes y planos realmente líricos, muy bellos. Los efectos especiales también están muy bien pero hoy en día tampoco sorprenden tanto.

Con respecto al guion, me resultó curioso que lo que me parecía que querían hacer creer pero que suponía que por obvio no podría ser, al final era. Tal vez ese sea su “original” golpe de efecto. Aun así esconde alguna sorpresa pero de matiz, no demasiado significativa. Parece que a raíz de “Juego de Tronos”, los guionistas se atreven a tocar ciertos temas hasta ahora algo tabú.

Por otra parte, a pesar de recrear un ambiente tan terroríficamente poético y bucólico, tiene escenas que rozan el mal gusto por su alto contenido gore.

Con la música me pasa algo extraño. Compuesta por el español Fernando Velázquez, famoso por su trabajo con Juan Antonio Bayona, es correcta, original en cierto modo, pero tampoco me convence del todo.

En definitiva, un filme que no está mal pero que a mí no me ha apasionado. Seguro que los amantes del género la puedan disfrutar y apreciar más y mejor.

03/11/2015

jueves, 29 de octubre de 2015

MARTE (THE MARTIAN)

Tercera gran producción sobre tema espacial, después de las dos exitosas incursiones de Alfonso Cuarón y Christopher Nolan con “Gravity” e “Interestellar” respectivamente. Esta vez es el gran Ridley Scott quien se atreve con esta especie de Robinson Crusoe galáctico.

Basado en la novela de Andy Weir, el director británico hace un planteamiento bastante acertado del filme, que parece cimentado sobre una sólida base científica para dotarlo de verosimilitud (o al menos esa es la sensación que da a un lego en la materia como yo), sustentada por un estupendo reparto que cuenta con una estrella como Matt Damon en el papel protagonista y aderezada con buenas dosis de tensión, emoción y comedia.

Me llamó positivamente la atención que en una película de estas características no se explotara esa faceta sentimentaloide que tanto prolifera, en donde esposas, maridos o hijitas esperan con angustia la vuelta de su ser querido, al tiempo que los expedicionarios padecen un terrible sufrimiento por su ausencia. ¡Con lo fácil que lo hubieran tenido en este caso, con un hombre abandonado a su suerte completamente solo en Marte! Tan solo aparecen lógicas menciones puntuales a este respecto con los miembros de la tripulación, pero con una visión totalmente desdramatizada, a pesar de lo arriesgado de la situación.

También me gustó la composición del personaje principal, que muestra con claridad que para sobrevivir en una situación tan extrema como esta, es necesario dejar de lado la pasividad, la suerte, la superstición (que alguien puede asociar con lo espiritual o religioso) y activar varios mecanismos esenciales como el instinto de supervivencia, el optimismo, la estrategia, la previsión, el conocimiento, la ciencia, la inteligencia (casi nada), pero sobretodo y más llamativo, el sentido del humor.

Con respecto a la música, Harry Gregson-Williams realiza un buen trabajo con grandes momentos orquestales, pero destacan especialmente las canciones populares que contrastan con las escenas en las que aparecen, con el claro objetivo de eliminar tensión.

La película, aparte de hacerme pasar un buen rato y gozar del buen cine (aún siendo larga), me hizo reflexionar sobre el valor de la vida humana. Parece claro que no todas valen lo mismo y este es un buen ejemplo de ello, sobre todo si lo observamos desde el punto de vista logístico y económico y lo comparamos con personas que viven en otras zonas menos afortunadas y con situaciones más desfavorecidas.

Lo que sí resulta evidente es que la vida de Matt Damon importa mucho más que la de cualquier otro mortal, habida cuenta de que Steven Spielberg sacrificó a 8 militares (incluido el capitán Tom Hanks) para salvarlo como soldado Ryan, y ahora Ridley Scott pone en alerta a toda la NASA, pide colaboración internacional y compromete la integridad de 5 astronautas a los cuales les esperan sus familias (a Damon parece no esperarlo nadie) en ésta. 

Bromas aparte, se trata de una estupenda película que nos hace disfrutar de nuevo del espacio y la ciencia.

29/10/2015

miércoles, 28 de octubre de 2015

ÍKER JIMÉNEZ

El periodista Íker Jiménez acaba de ser galardonado con el premio Ondas al mejor presentador, hecho que me parece de gran justicia. Y es que, aparte de otras muchas virtudes como profesional (gran comunicador, sólida y precoz formación, experiencia, cultura, locuacidad y sobretodo capacidad de transmitir pasión por lo que hace), me llama la atención el respeto y el trato tan exquisito que tiene hacia el espectador, algo que parece ya desfasado en la televisión actual, pero que se agradece muchísimo. 

Nada que ver con otro tipo de periodismo como el de "Los Manolos" que se dirigen al público como si fueran colegas en una noche de copas o, ya para quedarse sin calificativos, el circo de los horrores que cada tarde y algunas noches invade Tele 5, sin ninguna consideración hacia los televidentes, reinando la chabacanería y el mal gusto. Realmente impresentable.

¡¡Enhorabuena Íker!!

28/10/2015

miércoles, 30 de septiembre de 2015

FRANCISCO, EL PADRE JORGE.

Producción hispano-argentina que narra la vida del actual papa Francisco, desde su vocación adolescente hasta la toma de posesión del cargo.

Con cierto aspecto de telefilme, ofrece una mirada muy humana de esta figura que se supone prácticamente divina.

Como era de esperar, subraya su manera de pensar y revela su visión progresista del catolicismo. A pesar de ser uno de los pontífices más transgresores, me pareció que la película peca algo de timorata, procura no ser efectista y es bastante comedida, dando la sensación de querer filtrar un poso en el espectador que haga reflexionar, pero que no moleste en demasía. No se muestran escenas de confrontación con la cúpula eclesiástica ni con perspectivas más conservadoras, que le pudieran haber inyectado mayor dramatismo al guion y carácter al personaje, aun yendo en detrimento del rigor histórico. Tal vez se muestra más preocupada de no incomodar que de remover las conciencias más recalcitrantes, dando cierta impresión de propaganda católica.

Lo más interesante, aparte del acercamiento al personaje, es el diálogo interpretativo en el que se convierte la cinta. Por un lado, la correcta Silvia Abascal que representa una postura agnóstica de la vida y por otro Darío Grandinetti, uno de los actores argentinos más talentosos de su generación. Ambos tienen su punto de encuentro gracias a la admiración y profesión de ella (periodista), al respeto mutuo y a la coincidencia en su actitud frente al aborto.

A pesar del buen trabajo del actor americano, para mi gusto no transmite la energía, el optimismo y la esencia del verdadero,  que posee un semblante afable y una sonrisa permanente que goza de un brillo especial. Grandinetti emana pesadumbre, cansancio y reflexión, muestra de ello es el propio cartel de la película.

Como curiosidad, el magnífico arranque de la película, con un maravilloso tango de Astor Piazzola que ilustra las bellas imágenes de la ciudad de Buenos Aires.

En general, una película acertada que dibuja una visión amable de la fe católica.

30/10/2015

lunes, 31 de agosto de 2015

OPERACIÓN U.N.C.L.E.

Siguiendo la estela de sus dos exitosas producciones sobre Sherlock Holmes, el director Guy Ritchie se basa en la serie televisiva de los años 60, titulada en España “El agente de C.I.P.O.L., protagonizada por Peter Vaughn y David McCallum (en la línea de James Bond, ya que fue el propio Ian Fleming quien contribuyó a su concepción), para ofrecernos esta nueva y glamurosa versión del espionaje colaborativo en plena guerra fría.
Con un casting bien confeccionado y unos personajes perfectamente definidos, está protagonizada por dos estrellas emergentes y de excelente planta como Henry Cavill (“El hombre de acero”) y Armie Hammer (“El llanero solitario”), que encarnan a los carismáticos Napoleón Solo, agente de la C.I.A., flemático, distinguido y mujeriego e Illya Kuryakin, K.G.B., fuerte, iracundo y de sopapo fácil, así como la destacada presencia de la elegantísima Elizabeth Debicki. Por poner alguna pega, decir que, por las características del personaje representado por Hammer, debería poseer mayor poderío físico y que la protagonista femenina, Alicia Vikander, resulta demasiado guapa para hacer de mecánica y algo choni para ser de la alta sociedad, ambas facetas de su personaje, aunque tal vez ese sea el difícil término medio que han querido buscar.

Goza de un acertado ritmo narrativo general y, aunque al final se hace algo larga, tiene un aire de alta sofisticación y postureo que en ocasiones le hace parecer un anuncio de Martini.

De lo mejor, las escenas de acción y el tono humorístico predominante. Incluso las secuencias más dramáticas son suavizadas con canciones italianas de carácter ligero. Precisamente el compositor Daniel Pemberton, hace un extraordinario trabajo con una sobresaliente banda sonora que da el punto perfecto al filme. Da la impresión de estar escuchando a un Lalo Schifrin renovado.

En general una entretenida película para pasar una tarde de acción y diversión.

23/08/2015

domingo, 16 de agosto de 2015

EL NADADOR

Para una de estas tardes estivales de playeo o piscina en la que la soporífera y tórrida sobremesa, con su ya típica extensa digestión, se hace más llevadera visionando una refrescante película al amparo del aire acondicionado, os recomiendo este extraordinario filme, que viene que ni pintado.

Desde luego que no se encuentra en las listas de las 100 mejores películas de la historia del cine, pero debo decir que ha sido todo un descubrimiento para mí.

Dirigida por Frank Perry en 1968 y protagonizada por un maduro Burt Lancaster, cuenta con un aparentemente sencillo y lineal guion que parte de una premisa que podríamos calificar como infantil (atravesar a nado las diferentes piscinas que existen de camino a su casa), pero que poco a poco descubrimos que se convierte en algo más, prácticamente en una metáfora de la vida.

Todos los pequeños detalles tienen su sentido y funcionan casi como lo hacen los diferentes personajes que aparecen en la obra maestra literaria de Antoine de Saint-Exupéry, “El Principito”.

Su simplicidad, su teatral puesta en escena, la romántica y a la vez dramática música de Marvin Hamlisch con la que debutó en el cine, su preciosa fotografía y las fabulosas interpretaciones de sus protagonistas, te atrapan y te sumergen rápidamente en una historia que no sabes a dónde te va a llevar pero que te cautiva.

El trabajo de Lancaster es realmente memorable, con un papel hecho a su medida, está soberbio.

En definitiva, una de esas injustamente poco conocidas obras maestras que nos esconde el cine clásico.

16/08/2015

lunes, 10 de agosto de 2015

DEL REVÉS

Muchas han sido las alabanzas que ha recibido esta última producción de Píxar desde los primeros momentos de su estreno. Hacía tiempo que no había leído ni escuchado tantos parabienes en tan poco tiempo. Y efectivamente, todos esos elogios pueden ser ciertos y yo estar más o menos de acuerdo con ellos pero, francamente, si pensara igual, seguramente que no me hubiera molestado siquiera en escribir esta reseña, y es que hay varios puntos en los que disiento.

Por un lado la idea no me parece tan sumamente original como se dice. Supongo que no soy el único que tiene un fuerte y grato recuerdo de la serie francesa, que tantísimo éxito tuvo en nuestro país en los años 80, “Érase una vez el cuerpo humano”, que en España se llamó “Érase una vez la vida” y donde los niños podíamos entender el funcionamiento del cerebro a través de una representación muy parecida a la que se nos presenta aquí. Además, en este sentido, hace ya tiempo que tuve la oportunidad de ver éste excelente corto que me ha hecho tener cierta sensación de déjà vu.
Por otro lado, aunque el planteamiento esté bien engranado y represente maravillosamente cómo pudiera ser nuestro órgano más complejo, me dio la impresión de que, en la película, lo que se desencadena en la cabeza de la pequeña protagonista no se debe directamente a lo que le ocurre en su vida y que eso provoque unos cambios internos, sino que dichas variaciones se producen dentro y que, prácticamente de manera casual, coinciden con lo que acontece fuera. O tal vez, esta sea la mejor explicación de que el modo en el que nos sentimos no depende del todo de lo que sucede a nuestro alrededor sino de la forma en la que afrontamos y nos tomamos las cosas que nos pasan.

Otro detalle sin mucha importancia, pero curioso, es por qué el aspecto físico de todas las emociones de los personajes a los que se las podemos ver, son una especie de clon de su dueño, excepto en el caso de la protagonista, que son de diferente sexo y no es que se parezcan a ella tampoco.

Pero lo que realmente sí me parece “más grave” en esta magnífica película, es su estructura de guion, no por mal hecha, sino porque la creo ya demasiado manida por parte de esta factoría. Desde “Toy Story”, se nos presenta el mundo particular de las cosas cotidianas que nos rodean, ya sean juguetes, monstruos, coches o personajes de videojuegos, para adentrarnos en un apasionante universo de fantasía. El problema es que la historia viene a ser casi la misma siempre. Estos seres se ven envueltos en una serie de contratiempos que los alejan del lugar en el que deben estar y tienen que recuperar dicha posición para que todo siga como y donde le corresponde. De esta manera la película se convierte en una aventura fascinante pero también en un típico argumento de videojuego de plataformas. Es cierto que podríamos decir que todas las películas e historias de determinado género mantienen una estructura común, pero para mí ésta ya está un poco trillada.

Otro aspecto reseñable es la música del compositor Michael Giachinno, que nos lo quieren “vender” por obligación prácticamente como el sucesor de John Williams (muestra de ello es que el propio Steven Spielberg está empezando a tomarlo como relevo del ya más que octogenario maestro) y yo sigo viéndolo todavía muy a años luz de éste. A pesar de las buenas críticas de esta banda sonora, a mí me pareció poco más que música de ascensor. Es posible, que necesite una audición más detenida, pero fue lo que me transmitió al escucharla en la sala, que es la función primera de una música de esta naturaleza.

Por último, siendo el título original bastante acertado, “Inside Out”, no entiendo del todo la enésima mala traducción del mismo en la versión española.

A pesar de todos estos inconvenientes, algo extensos en mi exposición, son insignificantes con respecto al mérito de su realización y a la diversión que ofrece. Aun no considerándola una obra maestra, entiendo que para muchos lo sea o esté cerca. En esta ocasión creo que no me correspondía elogiarla y decir todo lo positivo que tiene sin cuestionarme nada más, porque para eso ya han escrito otros más y mejor que yo.

23/07/2015

viernes, 31 de julio de 2015

JURASSIC WORLD

Aunque alejada de su estreno, no quisiera dejar de compartir una de las películas que nos han hecho revivir algunas de las sensaciones que tuvimos hace más de 20 años toda una generación, sobre todo los que éramos chavales a principios de los 90.

Dirigida por el joven Colin Trevorrow, quien a buen seguro quedó marcado en su adolescencia con la fascinante recreación de los saurios realizada por Spielberg, también productor en ésta, en el estreno de la original en 1993, pretende retomar aquella magia de la primera entrega de la saga, que se fue diluyendo en las sucesivas partes, y ciertamente lo consigue. Todo ese mundo que soñó el viejo John Hammond (Richard Attenborough), se hace realidad pero con una tecnología e imagen más avanzada y moderna.

El guion y el reparto también cuentan con elementos que nos ofrecen ciertos paralelismos con la primigenia. Aunque las interpretaciones no son especialmente remarcables, de hecho los niños resultan algo cargantes y la imponente planta de su protagonista masculino, Chris Pratt, un auténtico macho alfa, adolece de cualquier atisbo de expresividad, destacaría el trabajo de Bryce Dallas Howard y la sorpresiva participación del científico oriental que aparecía en la primera, BD Wong, así como el “Soldado Patoso” de “La Chaqueta Metálica”, entre otras cosas, Vincent D’onofrio, el divertido cuidador de “Intocable”, Omar Sy, o la ya habitual presencia americana del indio Irrfan Khan (“Slumdog Millionaire” o “La Vida de Pí”).

Otro de los atractivos es poder volver a disfrutar de la grandiosidad de la música que John Williams compusiera en el 93, ya que varios de sus cortes más representativos están expuestos tal cual. El problema es que en determinados momentos dan la impresión de estar insertados con calzador y solamente en ciertos instantes están claramente bien empleados. Otro de los inconvenientes es que la música nueva del prometedor Michael Giacchino, no queda en muy buen lugar al poder compararla de forma tan directa y tampoco parece guardar demasiada fidelidad con el estilo de Williams, aun utilizando motivos musicales comunes y suponiendo que su intención fuera precisamente alejarse del gran maestro neoyorquino.

En cualquier caso, cumple perfectamente su función de cine entretenido y sirve para pasar una buena tarde veraniega.

28/07/2015

jueves, 11 de junio de 2015

TOMORROWLAND

Esta última producción de Disney prometía bastante por su fuerza visual y su derroche de imaginación. Como principal reclamo, la presencia de una de las mayores estrellas de Hollywood, George Clooney. Sin embargo y por desgracia, no pasa de ser poco más que eso.

Me sorprendieron las múltiples referencias implícitas al cine de Steven Spielberg y a su concepción estética y no tanto las más explícitas, por razones obvias (Lucasfilm perteneca a Disney), al universo George Lucas. Incluso la música de Michael Giacchino, que ya se va perfilando como sucesor de John Williams, deja entrever reminiscencias del viejo maestro.

Su director Brad Bird, curtido en el mundo de la animación y que ostenta 2 premios Oscar por “Los Increíbles y “Ratatouille”, utiliza un tratamiento de ciertos efectos visuales tal vez intencionadamente imperfectos, con golpes, mamporros y piruetas más propias del cartoon que de una película de imagen real.

Por lo demás, todo parece girar en torno al merchandising y a una ampliación de los parques de atracciones Disney. Si la factoría ya contaba en su imaginario con Neverland, ahora tiene una nueva Tomorrowland. Incluso el pin “protagonista” de la película se antoja como el regalo ideal para repartir a puñados a la vuelta de una visita por alguno de estos maravillosos parques temáticos. El de París cuenta con especial promoción en esta cinta, ya que la ciudad de la luz y su emblemático monumento, desempeñan un papel clave en la trama.

España también se lleva su parte de propaganda por haber albergado ciertas escenas del rodaje en la reconocible Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia y haber servido de escenario a esa tierra del mañana.

Lo más destacable de todo, aparte de la magnífica interpretación de Britt Robertson, es su bonito mensaje de esperanza.

11/06/2015

jueves, 7 de mayo de 2015

EL MAESTRO DEL AGUA

Primera película dirigida y protagonizada por una de las grandes estrellas masculinas del panorama hollywoodiense actual, Russell Crowe.

Ambientada tras la primera guerra mundial, tiene como telón de fondo la batalla de Gallipoli, que nos remite al filme homónimo dirigido por Peter Weir y protagonizado por Mel Gibson en 1981.

Está en la línea de una gran producción y se aleja de lo que tenemos en mente como una película de autor. Presenta a un héroe mundano, padre de familia, con físico de gladiador retirado y vestimenta de Indiana Jones, que es capaz de repartir estopa si es necesario. Cuenta con numerosos tópicos pero invita a una reflexión que no por habitual deja de ser necesaria, en cuanto a la sinrazón de las guerras.

El título hace referencia a la profesión de su protagonista, pero solo al principio de la cinta muestra su oficio, después tampoco tiene mucha relación con el desarrollo de la historia, a no ser que se vea como una metáfora de su búsqueda y su intuición casi mágica, con visiones incluidas, para rastrear la pista de sus hijos perdidos.

Por lo demás, pocas cosas que destacar, una bonita fotografía y unos escenarios que ponen en valor las maravillas de un precioso país como Turquía. Da la sensación de que ha sido patrocinada por el Ministerio de Cultura y Turismo del país.

Aunque al menos me gustó la explicación de uno de los grandes enigmas de la trama, no parece que el salto a la dirección de Crowe haya sido para aportar algo nuevo al panorama cinematográfico.

07/05/2015

jueves, 23 de abril de 2015

EL CATOLICISMO EXPLICADO A LAS OVEJAS

Hacía tiempo que tenía ganas de hablar de este libro, pero lo he ido aplazando por falta de tiempo. Así que, provechando el día del susodicho, voy a comentarlo.

Publicado en 2009, es obra del autor jienense, de Arjona para más señas, Juan Eslava Galán o mejor dicho, Don Juan Eslava Galán por su extensa producción y extraordinaria calidad literaria. No obstante, es Premio Planeta por “En busca del unicornio” (1987) y recientemente Premio Primavera de Novela por “Misterioso asesinato en casa de Cervantes”, publicado este mismo año.
Y es que este es uno de esos pocos libros que son capaces de cambiarte la vida, o al menos no dejarte indiferente y llevarte a una profunda reflexión sobre uno de los temas más arraigados en cualquier sociedad, la religión. Si eres de una convicción escéptica, no harás más que ver reconocida en la lectura muchos de tus pensamientos al respecto. Si estás dudoso o tienes crisis de fe, te inclinarás definitivamente y si eres un sólido creyente, posiblemente no seas capaz de avanzar entre sus irreverentes páginas o ni tan siquiera te atrevas a abrirlo.

Como su propio nombre indica, se centra en el catolicismo y el sentimiento patrio está muy presente, pero podría ser extensivo a cualquier otra creencia y latitud.

Aunque goza de una asombrosa documentación, que uno piensa imposible que alguien pueda ser capaz de leer, memorizar  y compendiar tantísimo escrito para plasmarlo de forma tan certeramente estricta y científica en un libro, no resulta una lectura pesada en la que desbordan los datos, aunque los tiene y muchos, como digo. Es verdad que ciertos capítulos pueden parecer algo más cargantes, pero el tono general es tan bueno que lo convierte en una obra de 10. Es de esos pocos textos que no quieres que terminen.

Lo mejor de todo es su rebosante sentido del humor sarcástico, logrado por el punto de vista desde el que está contado. Don Juan, se mete en la piel de un narrador que encarna la figura de un católico recalcitrante que se plantea numerosas cuestiones referentes a su credo. Él mismo evidencia de la multitud de pruebas que demuestran lo contrario de lo que piensa, pero siempre lo resuelve con una respuesta que le hace mantener sus convicciones.

Impresiona el dominio del lenguaje de Eslava Galán y su versatilidad para utilizar un nivel altísimamente culto, que baja en unas pocas líneas para ser capaz de conectar con cualquier lector sirviéndose de expresiones de lo más coloquialmente graciosas.
No tienen desperdicio los pies de página, que en ocasiones son interesantes aclaraciones documentales y en otras muchas, divertidísimas reflexiones narrativas.

En definitiva, una de las obras más brillantes de un autor imprescindible, que perfectamente podría calificarse como la biblia del ateo, o al menos del agnóstico.

23/04/2015

martes, 10 de marzo de 2015

EL FRANCOTIRADOR

Enésima lección de cine del actor, director, productor, guionista, músico y compositor Clint Eastwood que, aunque personalmente pienso que sus películas nunca son redondas del todo, sí que brillan a gran altura y es una de las personalidades más interesantes de Hollywood en los últimos 50 años.

La primera consideración que me vino a la cabeza al saber de esta película, basada en la autobiografía del marine estadounidense Chris Kyle, fue de tipo ético. Cómo se puede apoyar institucionalmente la muerte de cualquier persona con estos métodos tan sibilinos y qué enfoque ideológico presenta. Creo que Eastwood termina rápido con todo este tipo de debates justificando de forma muy clara y ejemplificante el por qué de esta figura militar. Se puede estar más o menos de acuerdo pero me parece que en el contexto que se muestra, funciona, aunque se piense que no existe crimen que goce de excusa moral alguna, incluso cuando se produzca en un conflicto bélico.

El protagonista no destila ningún tipo de placer ni orgullo por el hecho de matar, más bien al contrario, a pesar de que se le apode “leyenda” por ello. Lo vive como un servicio de defensa a su patria, realizando un trabajo sucio que alguien debe hacer. Para más inri, su profesionalidad queda meridianamente clara en numerosos momentos en los que espera hasta el último segundo para disparar y su sufrimiento queda patente cuando se ve obligado a hacerlo sobre mujeres o niños.

De esta forma Eastwood libera al espectador de cuestiones deontológicas para dejarse atrapar por una narrativa muy ágil y unas escenas magníficamente rodadas, llenas de fuerza. Así mismo introduce la sempiterna historia de amor y nos descubre a un héroe muy humano, con sus virtudes y sus debilidades.

Con respecto a la historia de amor, creo que ésta es otra de esas películas que funcionaría bien aunque no se metiera por obligación el típico romance. Me resultan exasperantes, y supongo que poco realistas, las conversaciones maritales vía telefónica que se producen en plena contienda, empalagan un poco.

También se ha comentado que, a pesar de tener 6 nominaciones a los Oscars, era curioso que ninguna de ellas fuera a mejor director. La razón que muchos han esgrimido al respecto, ha sido que se debía a una escena en la que se utiliza un muñeco bastante cantoso en lugar de un bebé real. Ciertamente es incomprensible que un filme que ha contado con un altísimo presupuesto y que consigue un realismo extremo en los fragmentos más difíciles, lo estropee con una chapuza de ese calibre. En este sentido yo añadiría el hecho de que Bradley Cooper, en algunas secuencias, lleve una especie de algodón en la mandíbula inferior para ser belfo y parecer tal vez más rudo, lo veo totalmente innecesario (o igual de necesario que Luis Tosar lleve un peluquín para hacer de policía).

Aún así, me pareció tan impresionante el conjunto de la cinta y tan meritorio filmarla a los 84 años, que estos detalles para mí fueron lo de menos.

27/02/2015

martes, 17 de febrero de 2015

INTO THE WOODS

Película basada en el musical homónimo estrenado en Broadway en 1987. Si a dicho musical, que cuenta con un divertido guión y maravillosas canciones, le sumamos un magnífico reparto, una fantástica producción aportada por la pátina de Disney y la mano maestra de Rob Marshall en la dirección (“Chicago”, “Memorias de una Geisha”, “Nine”), no queda otra cosa más que degustar una obra de altísima calidad.

La historia, que mezcla diversos cuentos clásicos que en algunos casos la misma factoría del ratón ha llevado a la gran pantalla abundando en los tópicos propios de éstas fábulas, aporta aquí una visión diferente y fresca, con una moraleja final mucho más moderna y realista.

La espléndida escenografía y dirección de arte hacen realidad esos mundos de fantasía pero sin dejar de lado el aspecto teatral.

El trabajo de actores y actrices es espectacular, dando el toque justo de comicidad requerido y derrochando gusto musical en la interpretación vocal. En el elenco, encabezado por Meryl Streep y con la aparición testimonial de Jonny Depp haciendo de “El Lobo”, destacan especialmente Emily Blunt (la esposa del panadero) y los jóvenes Daniel Huttlestone (Jack y las habichuelas mágicas), quien ya hiciera de Gavroche en “Los Miserables” y sobretodo la sorprendente Lilla Crawford (Caperucita Roja), con un cuestionable físico pero con un talento desbordante.

Sin embargo, a mi modo de ver, lo mejor de todo es poder disfrutar de la labor de uno de los más grandes compositores de musicales vivo, Stephen Soundheim. No se trata de un autor al uso, discípulo de Oscar Hammerstein II, alcanzó su primer gran éxito por su trabajo como letrista en la obra maestra de Leonard Bernstein, “West Side Story”. No obstante, su calidad como escritor no va en detrimento de su talento compositivo, más al contrario, aún poniendo las notas al servicio del texto, consigue un estilo musical muy original, diferente al resto. Muestra de ello es su gran obra maestra “Sweeney Todd”.
Su dominio de la dramaturgia y su eclecticismo lo hacen capaz de abarcar gran variedad de géneros, desde los más ligeros, cercanos a la revista, hasta obras con un carácter más profundo, rozando la ópera contemporánea y pasando por el jazz o el Broadway clásico.

En “Into the Woods” las melodías intrincadas pero aparentemente naífs, se ven revestidas por sus atípicas armonías, contrastando así con el eufonismo característico de los cuentos de hadas y dándole un sabor mucho menos edulcorado.
Por tanto, un fastuoso espectáculo de teatro musical llevado a la gran pantalla, con contenido de moralizante cuento para adultos.
02/02/2015

miércoles, 4 de febrero de 2015

LA TEORÍA DEL TODO

La teoría del todo hace referencia a una hipótesis que explica y conecta en una sola todos los fenómenos físicos conocidos. Es la premisa de esta película que habla sobre uno de los científicos más brillantes de nuestro tiempo, pero que se centra principalmente en su faceta como hombre.

Narra, por tanto, la biografía de Stephen Hawking inspirada por las memorias “Travelling to Infinity: My life with Stephen” de Jane Hawking, su primera esposa y madre de sus tres hijos, con la que compartió 25 años de matrimonio.

El filme se mantiene en un buen tono general, sin abusar de recursos efectistas en los que poner de manifiesto el talento intelectual del protagonista. El guión recalca el aspecto romántico, la abnegación de su mujer y la entrega a la vida en pareja en la que destaca la manera con la que se afrontan las dificultades que se van encontrando en el camino.

Sin lugar a dudas, lo más significativo es la actuación de Eddie Redmayne, que realiza un trabajo impresionante desarrollando de forma magistral todo el proceso personal y degenerativo de la enfermedad que padece Stephen. La interpretación desde el punto de vista psicológico y físico es memorable, para mí, claro favorito a llevarse la estatuilla del Óscar de este año como mejor actor protagonista. El papel nos puede recordar al que ya hiciera Daniel Day-Lewis en 1989 en “Mi pie izquierdo” y que le valió el premio de la academia.

La labor de caracterización, a lo largo de los años que se van relatando, es igualmente asombrosa, dando la impresión de ver en pantalla al verdadero cosmólogo.

Subrayar la calidad de la banda sonora del islandés Jóhann Jóhannsson que, a pesar de utilizar un planteamiento estético nada novedoso, sí que deja una impronta melódica muy personal, con momentos de gran lirismo. Como curiosidad, señalaría el momento musical de la boda, que me recordó sobremanera a algunas de las composiciones de nuestro querido Antón García Abril.

Por tanto, un filme bastante correcto con una interpretación sobresaliente que pasará a la historia.

04/02/2015

jueves, 22 de enero de 2015

BIRDMAN O (LA INESPERADA VIRTUD DE LA IGNORANCIA)

Originalísima producción del excelente director mexicano Alejandro González Iñárritu, que parece seguir la estela de su compatriota Alfonso Cuarón en lo que a la carrera a los Óscars se refiere y al impacto que está causando su trabajo.

El filme asombra por emplear numerosos elementos que no son habituales, como el uso de larguísimos planos secuencia, que dificultan enormemente el rodaje (no así el montaje) pero que lo dotan de un aspecto muy teatral. Recurso muy bien utilizado teniendo en cuenta que se trata de un filme que muestra los entresijos del mundo de la farándula.

La cámara se coloca, generalmente, a la altura de la mirada con movimientos muy orgánicos, para hacer partícipe al espectador de todo como si fuera un miembro más del reparto, siendo testigo directo de la historia. Se sitúa en algunos momentos tan cerca de los actores (con una ligerísima deformación tipo ojo de pez) que da la impresión de que pudiera llegar a agobiarles, aunque esta sensación no se deja ver en ningún momento por parte de los intérpretes, el director sugiere querer mostrarnos los pensamientos más profundos de los personajes.

Es divertido el juego de ambigüedad narrativa que nos ofrece Iñárritu al mezclar lo objetivo y lo subjetivo, la realidad con la ficción, estableciéndose una curiosa complicidad con el público pero que a veces pretende confundir al no diferenciar claramente una cosa de otra y abriéndose así a diversas lecturas.

Es notorio que el peso de la película recae sobre las interpretaciones, de ahí que se haga fundamental verla en versión original para apreciar y juzgar de forma justa este aspecto. Con la copia doblada que llega a la mayoría de nuestros cines no podemos más que intuir la calidad de dicho trabajo.

Diría que uno de los objetivos principales del filme ha sido recuperar a una vieja gloria del panorama hollywoodiense como Michael Keaton. Debido a la analogía que se produce entre la vida de Keaton y la de su personaje Riggan Thomson, que a su vez también interpretó en su día a un exitoso héroe de acción, en este caso Birdman, y puesto que se hace referencia directa a actores reales que sí se relacionan con su verdadera encarnación de superhéroes, deberían haber sido más valientes y haber llamado directamente al protagonista Michael Keaton y a su álter ego, Batman.

He dejado para el final el que para mí es el elemento definitivo más insólito de todos, la banda sonora. Realizada por el percusionista mexicano Antonio Sánchez, está compuesta casi en su totalidad por ritmos de batería en los que se alterna un lenguaje musical vanguardista con estilos rítmicos más propios de este instrumento. Ya desde el comienzo, en los no menos singulares títulos de crédito, apreciamos que se pretende imitar el revoloteo de un pájaro enjaulado, metáfora de lo que ocurre en la mente del protagonista. De este modo, se convierte en un magnífico indicador psicológico, siendo en ocasiones regular y en otras totalmente caótico. Solo cuando éste se siente de nuevo encumbrado por la gloria que fue, suena un maravilloso fragmento orquestal tomado de la sinfonía nº 2 en Mi menor, opus 27 de Rachmaninov.

Desde luego que escuchar la banda sonora en un disco puede resultar duro, pero en la película funciona bastante bien y supone una bocanada de aire fresco en un campo que está abusando demasiado de tanto piano minimalista y de tanta orquesta enlatada. Es difícil encontrar hoy día un trabajo con personalidad y alma que no suene a lo mismo de siempre y ésta es una apuesta audaz y novedosa.

Todo esto sería maravilloso si no fuera porque la historia me pareció carente de interés y el personaje principal un tibio pusilánime. El guión es pretencioso y se pierde en largos diálogos que me aburrieron en su mayoría. Sólo en momentos puntuales, como los del vuelo, mis ojos adquirieron una mayor redondez.

Que el papel que encarna Michael Keaton me resulte de los menos atractivos es un “pequeño” inconveniente, teniendo en cuenta que se trata del protagonista. A pesar de eso, no me extrañaría que le concedieran el Óscar, ya que el problema no es interpretativo sino de cómo está construido el personaje. Mucha más personalidad y fuerza me transmitió el de Edward Norton e incluso el de Emma Stone.

Se echan mucho de menos más momentos y situaciones de comedia disparatada. La sensación claustrofóbica que puede llegar a provocar al desarrollarse en los mismos espacios cerrados y esa pérdida de la noción temporal que suscitan las numerosas repeticiones, la hacen más pesada aún. No obstante, los pocos exteriores que hay están muy bien rodados y dan mucha sensación de realidad, se pueden respirar las calles de Manhattan.

En definitiva, un ejercicio cinematográfico muy interesante pero con pocas dosis de diversión y entretenimiento, aunque estoy seguro que con ese ambiente bohemio teatral y su aire intelectualoide, será del gusto de cualquier cultureta que se precie.

22/01/2015